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El web y showrooming ¿amigos o enemigos de tu negocio?

 Internet ha venido a revolucionar el mundo como lo conocemos, de eso no cabe duda. Sin embargo ahora está incursionando en el universo de las compras, con las nuevas tendencias: el showrooming y el webrooming.

 

Si bien muchos de nosotros hemos llevado a la práctica alguna de ellas, es hasta ahora que se le ha puesto nombre y apellido, se ha descubierto quiénes prefieren cuál y si representan algún tipo de amenaza para el comercio tradicional. Todo esto lo abordaremos en el presente artículo.

 

Comenzaremos explicando a qué nos referimos cuando hablamos de showrooming: se refiere a la acción de ir a una tienda física a probar, evaluar y conocer un producto con el fin de adquirirlo posteriormente de manera online.

 

El webrooming es su contrapartida, pues se trata de investigar una posible compra en la red para luego dirigirse a una tienda física a efectuarla. 

 

Pero ¿de qué sirve saber esto? Simple, si te interesa vender debes a saber en dónde se encuentran tus clientes. Por eso, es importante ir a los datos:

 

Según una encuesta realizada por el Urban Land Institute, al momento de comprar productos electrónicos el 50% de las personas de 18 a 35 años opta por buscar online toda la información que necesita para después acercarse a la tienda para adquirirlo. En cambio sólo el 11% practica el showrooming.

 

Todo depende del producto

 

Sin embargo la edad no es el único factor determinante para saber qué edades son las más propensas a practicar una u otra actividad, al parecer también depende de qué producto es el que se desea adquirir.

 

Si se trata de adquirir zapatos el 25% de los encuestados practica el webrooming, frente al 10% que prefiere el showrooming. En el caso del equipo deportivo el webrooming también lleva la delantera con el 21% y si se trata de productos cosméticos el 20% apuesta por comprar en una tienda física buscando previamente la información online.

 

La percepción generalizada de las nuevas generaciones es que comprar online es mucho más barato que hacerlo offline y que siempre es mejor comparar precios.

 

¿Enemigos a combatir?

 

No necesariamente, como es de esperarse los vendedores tradicionales costean más gastos operativos que los vendedores online, lo que representa un desafío: O las tiendas tradicionales rebajan sus precios y recortan sus gastos o encuentran una forma de justificar lo material contra lo virtual.

 

Pero no se trata de una desventaja, dependiendo del giro de tu empresa puedes llegar a sacarle jugo a cualquiera de estas tendencias, lo importante es no desconocerlas e implementar estrategias adecuadas para lograrlo.